06 mayo 2015

Desvelada



Algo ocurre cuando te desvelas a las cuatro de la mañana, y tu cabeza sólo se dedica a reproducir una y otra vez miles de ideas sin dejarte dormir. Crees que es fiebre, pues no tienes, sólo es tal vez que has dormido bastante y te da por trabajar; te convences de que no es hora para despertarse, ni menos para hacer funcionar el mate, pero son tantas las imágenes que reproduce tu mente que no das abasto con ellas.
Particularmente, una de las que llegaba a mi mente era imaginar que alguien me daba una gran sorpresa: se la jugaba por mí.
Sigue siendo extraño, de hecho hasta cierto punto me siento un tanto estúpida por dar tantas vueltas al mismo sujeto, sin siquiera comprobar que mis ideas son realizables en la práctica, ó que sólo sería un evento extraño en mi vida. Lo cierto es, que me imagino recapturando muchos lugares de aquí en compañía y no en soledad, y eso me trae al corazón un poco de incertidumbre y duda. No por el hecho de no hacerlo, sino porque no sale de mi cabeza.
Se cumplió mi deseo, caí enferma y ahora con licencia tengo todo el tiempo para desarrollar mis quehaceres de la semana. Tengo un par de dudas aún respecto a algunas cosas, más sé que pondré todo cuanto esté a mi alcance para lograrlo. Lo único que me incomoda es aun no poder estar como quisiera, generar una confianza con mis peques.
Describo mi estado actual:
Me molesta la boca del estómago, como si estuvieran presionándola contra algo inexistente. Me molesta un poco, más creo que no es exagerado como para tomar algo. Me duele la espalda, aún tengo los malestares de la fiebre, la cual espero no vuelva.
Ayer vi 50 sombras de Grey otra vez, extrañamente ya no encontré tan atractivo ni al personaje ni al actor, ¿por qué será? Antes lo veía y me derretía, ahora fue casi como si fuera cualquier otro individuo.
Siento un “alto” en el corazón, no sé si es porque no me convenzo o porque no quiero eso. Es algo que aun no entiendo, y claramente como soy yo, me dedicaré a pensar las cosas. La distancia cumple ese rol.
¿Será que no estoy dispuesta a que me hagan daño?
Siento como si dos personas escriben en este momento; una que piensa todo lo que tiene en la cabeza, y otra que imagina cosas que no tengo ni idea si son posibles. Algo así como soñar despierta.
Claramente en estos párrafos se han manifestado ambas, el dilema es poder juntarlas jajaja. Hace tiempo que no me pasaba esto, pero no debiese durar mucho. Los extremos no son buenos.
Escucho canciones mientras escribo, y no puedo evitar una nostalgia y tristeza por ya no poder cantarlas. Espero que eso no me siga bajando las defensas

1 comentario:

Jagalleg dijo...

Momentos de lunita enfermita y tantas cosas que pasan por su mente... Espero que algunas de esas dudas ya se hayan aclarado... Takin